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Proyecto de I+D+i de Gastro Dehesa

Encinó de Cayetana

Vino encabezado de uva autóctona blanca Cayetana con crianza en madera de encina.

Finca La Albuera, Mérida, Extremadura

Encinas de la dehesa extremeña al atardecer
Encinas de la dehesa extremeña: de su madera proceden los chips utilizados en la crianza.

Quién hay detrás

Ficha del proyecto

PromotoresAntonio Galván García (Gastro Dehesa) y Abilio Vinuesa Villaoslada
ElaboraciónBodegas Viña Puebla
EnólogoFernando Toribio Muñoz
ColaboradoresMarina Moreno Sánchez y Pablo Izquierdo López (Enartis)

Por qué nace Encinó

Dos objetivos, una misma región

01

Valorar la uva autóctona

Poner en valor la principal uva autóctona de Extremadura con un nuevo producto enológico en la región.

02

Nuevos ingresos para las dehesas

Intentar obtener una nueva línea de posibles ingresos para las dehesas a partir de un uso novedoso de la madera de encina.

El reto: obtener un vino de la principal variedad de uva autóctona de Extremadura por volumen de producción y número de hectáreas cultivadas, con un altísimo potencial para un vino fortificado (tipo Oporto / Jerez), y darle crianza con madera de roble y, muy especialmente, de encina (Quercus ilex rotundifolia): una novedad mundial, ya que hace al menos 300 años que esta madera no se utiliza para la elaboración de barricas o toneles de vino debido a su dureza.

La variedad

Cayetana Blanca, la principal uva autóctona de Extremadura

80.000 hade viñedo en Extremadura, el segundo viñedo de España en extensión por comunidades autónomas.
30.000–35.000 hade Cayetana Blanca, concentradas sobre todo en la provincia de Badajoz (comarca de Tierra de Barros).
01

Perfil clave

Neutra, de acidez media-baja y alta resistencia a la oxidación.

02

Potencial para vinos encabezados: excelente

Al ser una uva de perfil neutro, asimila de forma espectacular el aguardiente sin generar aristas aromáticas extrañas. Soporta larguísimos periodos de crianza en madera, oxidativa o dinámica, desarrollando notas de frutos secos y tostados sin que la fruta fresca interfiera.

03

Afinidad histórica con el alcohol vínico

Gran parte de su producción se ha destinado a la destilación para elaborar los célebres aguardientes y holandas del Brandy de Jerez.

La madera

Por qué la encina dejó de usarse en el vino

La madera de encina (Quercus ilex) se utilizó antiguamente para almacenar y transportar vino, pero se dejó de usar de forma generalizada hace siglos, principalmente entre la Edad Media y el siglo XIX, cuando el roble (Quercus petraea y Quercus alba) se consolidó como el estándar absoluto de la tonelería mundial. La encina presenta graves inconvenientes físicos para la fabricación de barricas:

01

Extrema dureza y rigidez

Es una madera increíblemente densa. Curvar las duelas (tablas de la barrica) mediante calor y agua era un proceso extremadamente difícil, lento y propenso a roturas en comparación con el roble.

02

Tendencia a agrietarse

Al secarse y contraerse, la encina tiende a curvarse de forma irregular y a abrir grietas profundas, lo que provocaba filtraciones y pérdidas masivas de vino.

03

Porosidad inadecuada

No ofrece la microoxigenación equilibrada y constante que da el roble, indispensable para la maduración del vino.

04

Aporte organoléptico agresivo

Cede taninos muy secantes, rudos y amargos si el vino pasa largos periodos en contacto directo con ella.

Por estas cuatro razones, la encina se relegó históricamente a la producción de carbón vegetal de alta calidad y a herramientas agrícolas, dejando el vino en manos del roble francés y americano.

La innovación

La solución: chips de encina

Los problemas de la madera de encina para la crianza de vinos se resuelven con una técnica actual: la utilización de chips o virutas. El uso de formatos alternativos (chips, virutas o dados) elimina de golpe el principal problema histórico de la encina: ya no es necesario domar ni curvar la madera para construir un recipiente. El vino se cría en depósitos de acero inoxidable y los chips se introducen en bolsas de infusión.

01

Control absoluto del aporte tánico

Al usar virutas, el enólogo puede controlar al milímetro el tiempo de contacto (normalmente pocas semanas) e impedir que los taninos agresivos de la encina saturen el vino.

02

Perfiles aromáticos novedosos

Según el nivel de tostado que se aplique a la viruta, la encina puede aportar notas muy interesantes a frutos secos, atractivos toques tostados y de caramelo, cacao y monte bajo mediterráneo, diferenciándose de la clásica vainilla o coco del roble tradicional.

03

Sostenibilidad y economía

La encina es un árbol sumamente abundante en la Península Ibérica, formando las dehesas. Aprovechar los restos de poda controlada para hacer chips es infinitamente más barato y sostenible que importar robles de más de 100 años de Francia o EE. UU.

04

Estabilización del color y estructura

Al igual que otras variedades de roble, la encina es rica en polifenoles que ayudan a estabilizar el color, logrando que los vinos mantengan un color vivo y brillante durante más tiempo.

Paso a paso

Proceso de elaboración

De la uva muy madura al vino base de 18º y su crianza con chips de roble y de encina. Haz clic en la infografía para ampliarla.

Infografía del proceso de elaboración y del perfil sensorial esperado. Perfiles orientativos: confirmar mediante cata y seguimiento de la crianza.

Un proyecto de

Antonio Galván García y Abilio Vinuesa Villaoslada

Encinó de Cayetana se elabora en Bodegas Viña Puebla con el enólogo Fernando Toribio Muñoz y la colaboración de Marina Moreno Sánchez y Pablo Izquierdo López (Enartis). Si quieres saber más sobre el proyecto, escríbenos.

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